lunes, noviembre 21, 2005


Se han dado cuenta por ejemplo, que a veces cuando observamos lo que hay detrás de una vidriera, y es algo que nos interesa pero no tenemos los recursos para comprarlo u obtenerlo, o si los tenemos, comenzamos a pensar qué tan necesario es, si podemos seguir sin tenerlo o que tanto nos lo merecemos, si va a estar mejor en nuestras manos, si vamos a ser mejor porque esté en nuestras manos. De repente todo parece tan subjetivo, a cada pregunta le podemos aplicar otros si condicionales, y llegas al punto de que tal vez es que realmente no necesitamos nada, o eso específicamente… hoy pensando en lo que creí haber perdido por dudar, me doy cuenta que no me es indispensable, ni siquiera añorado, y que probablemente algo dentro de mi dio la voz de aviso. Si, he perdido algunos momentos a lo largo del camino, por flojera, falta de interés, por inseguridad… pero hoy de repente los que pensaba eran los más significativos, sólo son algo que ni siquiera puedo decir que sean recuerdos, como diría Sor Juana: no existe en mi memoria alguna parte, en que aun como olvidado se presente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tienes tanta razón...