
Pensé en detener mi vida esperando
que llegaras.
Pensé que era mejor no acumular equipaje para que sólo tú
pudieras ocupar este espacio.
Despojé mi vida de risas y aventuras,
me hice prohibiciones absurdas,
llené mi vida de reglas…
y nada … continuamente nada.
Llevo un equipaje mayor que cualquiera,
llevo costumbres innecesarias,
llenas de recuerdos sin significado
e historias que no comenzaron…
eras o parecías…
Hoy no pareces ni eres,
la duda se apoderó de todo
que llegaras.
Pensé que era mejor no acumular equipaje para que sólo tú
pudieras ocupar este espacio.
Despojé mi vida de risas y aventuras,
me hice prohibiciones absurdas,
llené mi vida de reglas…
y nada … continuamente nada.
Llevo un equipaje mayor que cualquiera,
llevo costumbres innecesarias,
llenas de recuerdos sin significado
e historias que no comenzaron…
eras o parecías…
Hoy no pareces ni eres,
la duda se apoderó de todo
y hoy, es propiedad del fracaso.
1 comentario:
Esperar por algo o por alguien puede ser bueno en cierto momento de la vida, pero todo en la vida debe tener un final. Es, más que conveniente, necesario. Es difícil, sobre todo cuando en el fondo uno no quiere dejar ir aquello que por fin logró tocó tu alma...Pero repito, es necesario...Hay que poner punto final cuando ya te das cuenta que la espera se está haciendo demasiado angustiosa...Hay que pasar la página...y no te preocupes, que la vida hará el resto...
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