Hace unos días llegó un tío que vive fuera del país, y el domingo nos reunimos todos en el patio de casa de mi abuela (Ita) para un almuerzo familiar. Mi mamá tiene 6 hermanos, todos ya con familia así que cuando nos reunimos todos (empezando por nosotros) la cosa es grande. Cosa extraña en Maracaibo no había tanto calor y con las grandes árboles de la casa el ambiente estuvo muy confortable.
Hacía tiempo que no nos reuníamos todos, aunque han habido otras reuniones allí desde que murió Ita, esta fue diferente. El domingo estaba la familia como a ella le gustaba, en los desórdenes familiares acostumbrados: “que si falta, … que no falta; que si alcanzan los chorizos, que no…; que yo quiero frescolita, yo zeven up, yo naranja, yo pepsi… yo espero el café, y después los 3 postres, que si la torta de queso, la normal, el pie….” En fin, por un momento me transporté a esos días de fiesta en los que mis hermanos y mi primo éramos los que atormentábamos a los adultos, cuando mi abuelo (vivo en ese tiempo), decía: “primero sirvan a los chiquitos” (en una mesa portátil de la que nos sentíamos orgullosos por la importancia de tener nuestro propio espacio); cuando Ita nos decía: “ si se portan bien les voy a dar un premio”, y aunque nunca nos portábamos excelentes siempre recibíamos algo…(jejeje por lo general el postre)
Ahora otra generación de primos, los balonazos que casi arruinan las tortas (y que posiblemente molestaron a algún vecino al tener que enviar de nuevo el balón varias veces a la casa), Marila en su piscinita (la mejor forma de tranquilizarla), mi hermano buscando la música para los viejos…, los miles de chistes y anécdotas de los últimos viajes en familia, las risas, la alegría, la brisa más fuerte… de repente sentí tan presente la energía de mis abuelos, como si ellos sentados juntos, estuvieran riendo y compartiendo con nosotros felices en su casa, y pensando cómo ha crecido su familia, cómo en medio de las situaciones en la que estamos cada uno, aún con este país que se cae a pedazos, en medio de todo, seguimos adelante con risas sinceras.
Hacía tiempo que no nos reuníamos todos, aunque han habido otras reuniones allí desde que murió Ita, esta fue diferente. El domingo estaba la familia como a ella le gustaba, en los desórdenes familiares acostumbrados: “que si falta, … que no falta; que si alcanzan los chorizos, que no…; que yo quiero frescolita, yo zeven up, yo naranja, yo pepsi… yo espero el café, y después los 3 postres, que si la torta de queso, la normal, el pie….” En fin, por un momento me transporté a esos días de fiesta en los que mis hermanos y mi primo éramos los que atormentábamos a los adultos, cuando mi abuelo (vivo en ese tiempo), decía: “primero sirvan a los chiquitos” (en una mesa portátil de la que nos sentíamos orgullosos por la importancia de tener nuestro propio espacio); cuando Ita nos decía: “ si se portan bien les voy a dar un premio”, y aunque nunca nos portábamos excelentes siempre recibíamos algo…(jejeje por lo general el postre)
Ahora otra generación de primos, los balonazos que casi arruinan las tortas (y que posiblemente molestaron a algún vecino al tener que enviar de nuevo el balón varias veces a la casa), Marila en su piscinita (la mejor forma de tranquilizarla), mi hermano buscando la música para los viejos…, los miles de chistes y anécdotas de los últimos viajes en familia, las risas, la alegría, la brisa más fuerte… de repente sentí tan presente la energía de mis abuelos, como si ellos sentados juntos, estuvieran riendo y compartiendo con nosotros felices en su casa, y pensando cómo ha crecido su familia, cómo en medio de las situaciones en la que estamos cada uno, aún con este país que se cae a pedazos, en medio de todo, seguimos adelante con risas sinceras.
1 comentario:
¡Que bonito! Suspiré y todo...
Epa, no sé como te llamas asi que no puedo llamarte por tu nombre, pero te escribo basicamente para pedirte que me escribas a mi email: anavirginia_@cantv.net y asi yo poderte responder para darte la nueva dirección de mi blog. Lo he cerrado porque no quiero que ciertas personas (tanto italo como hispanohablantes)lo sigan leyendo. Cometí hace unos meses (y bajo el consejo de una amiga) el grave de error de inscribirme al Veneblogs, y mi blog pasó de ser a una cosa relativamente anónima a un arroz con mango donde todo el mundo iba a leer y a dejar comentarios impertinentes. No sé si te has dado cuenta de que mi forma de escribir es como que muy "intima", es mi vida, son mis cosas, mis amigos, mis poesias, mis argumentos filosoficos, en fin: mi mundo. Y no esta hecho para distraer a nadie, sino para mi propio consumo y para compartirlo con personas que para mi son importantes y con las que me interesa compartir. No sé como llegaste particularmente tu a mi blog, pero por lo que he leido aqui en tu espacio puedo darme cuenta de que no eres una más del montón, asi que no tendria problemas en que tu continuases frecuentando el sitio. No puedo dejarte la dirección aqui por razones obvias, y como ni siquiera tengo tu email entonces te pido que me escribas tu para yo luego responderte.
¡Saludos!
Ana.-
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