Es de grandes recordar lo que nos molesta y no hacerlo a los demás, es de gente superior ponerse en los zapatos del otro y obrar correctamente. La amistad no está sujeta a los condicionamientos de la ‘conveniencia’, es un equilibrio entre nuestra conciencia y nuestro corazón. No eres buen amigo porque dices serlo, o porque dices apoyar a alguien ‘incondicionalmente’ y más allá de las palabras, criticas lo que hace. Una amistad que carece de verdades es simplemente ficticia, amistad de rumbas, amistad de zoquetadas, amistad pasajera….
No me interesan las amistades que me llenan de alabanzas, ni las que me hablan chiquito y mucho menos las de lágrimas,… es preferible mil veces, una verdad cruda a una disculpa con lágrimas falsas. No me compra, no lo apoyo y estoy segura porque lo he visto, todo lo que empieza con una mentira tarde o temprano cae, es ley de vida….