jueves, agosto 31, 2006



No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla, que a consumir riqueza sin producirla.
George Bernand Shaw

martes, agosto 22, 2006

[ I F ]


If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too,
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:
If you can dream--and not make dreams your master,
If you can think--and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on!"

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings--nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And--which is more--you'll be a Man, my son!

Rudyard Kipling

domingo, agosto 20, 2006


Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un carpintero, y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la noche con un carbón encendido.
Whitman
pd. ésta es de la que tomaste con mi cámara...

sábado, agosto 12, 2006

"Cuentos de amor"


Al poco rato, sin dar tiempo a que oscureciera mucho más, la niña salió de nuevo al portón del jardín. Se quedó un momento quieta, miró recelosamente hacia la carretera, atisbó el muro, la parra y a la pareja enamorada. Entonces, empezó a correr a un paso rápido por la calle con sus ágiles pies descalzos; alcanzó a la pareja, dio la vuelta corriendo, fue de nuevo hasta el portón, se detuvo un minuto, y así repitió sus solitarias y silenciosas idas y venidas una y otra vez.
Sin decir nada, los enamorados observaban cómo corría, cómo volvía atrás, cómo la pequeña falda se agitaba alrededor de sus largas piernas infantiles. Sentían que aquel vaivén les estaba dedicado; que de ellos emanaba un embrujo, y que la pequeña, en su sueño infantil, vislumbraba el amor y la silenciosa embriaguez de aquel sentimiento.
A continuación las correrías de la niña se transformaron en una danza. Se acercó dando pasos rítmicos, meciéndose, caminando caprichosamente. Al anochecer, aquella pequeña figura solitaria danzaba en medio de la blanca carretera. Su danza era un homenaje; su pequeña danza infantil era una canción, una plegaria al futuro y al amor. Consumó su sacrificio, seria y entregada, fue de un lado a otro balanceándose, hasta que finalmente se perdió de nuevo en el sombrío jardín.
- La hemos fascinado -dijo la enamorada-. Ha sentido la presencia del amor.
El amigo calló. Pensó: quizás esta niña, en el hechizo de su danza, ha disfrutado más del amor ahora, en lo que tiene de hermoso y pleno, de lo que jamás pueda llegar a experimentar...
...Aquella noche, en la que no durmió, sus reflexiones le llevaron a la siguiente conclusión:
Es inútil repetir lo que ya se ha vivido. Todavía podría querer a muchas mujeres, quizás aún durante años les podría ofrecer mi intensa mirada, mis tiernas manos y mis sabrosos besos. Pero debe uno aceptar que llega el momento de despedirse de todo esto. Llegada la ocasión, la despedida, que hoy todavía puedo aceptar voluntariamente, se produce en medio de la derrota y la desesperación. Así que la renuncia, que hoy es un triunfo, mañana sería sólo vergüenza. Por todo esto, debo renunciar hoy: es hoy cuando debo despedirme de todo ello.
Mucho he aprendido hoy y mucho me queda todavía por aprender. Debo aprender de esa niña que, con su silenciosa danza, nos ha cautivado. Al ver a una pareja enamorada en el crepúsculo, ha florecido en ella el amor. Una ola prematura, un presentimiento del placer, inquietante y hermoso a la vez, ha recorrido sus venas y, como todavía no puede amar, se ha puesto a danzar. Así pues, también yo debo aprender a danzar; debo cambiar la ávida búsqueda del placer por la música, la sensualidad por la plegaria. Sólo así seré siempre capaz de amar; no tendré por qué revivir inútilmente el pasado. Es éste el camino que quiero seguir.

Hermann Hesse

lunes, agosto 07, 2006

Cosas extrañas que pasan…


Hoy me llama mi mamá, a eso de las 10 para que le avise a mi hermano que no llegue a la casa porque al parecer en casa de la señora Pastora había un cacure inmenso, se cayó y fueron a dar al patio de mi casa, y una simple picadita para él sería mortal. Realmente con el hambre que tenía al mediodía se me había olvidado el asunto, hasta que cuando vamos acercándonos a la casa veo estos conos de seguridad cortando el paso de la calle, el camión de los bomberos atravesado del otro lado y a los propios bomberos con sus máscaras especiales que parecen de utilería. Luego entendí, el bombero hizo una señal de “no” para que no nos bajáramos del carro. Porco can!!! Con hambre y sueño y sin poder llegar a la casa, no sé pero terminamos dando vueltas como zombies…. Se me olvidó de nuevo el cacure y le comenté a mi hermano el tiempo que empleé en la mañana para explicarle a mi nonno porqué los arquitectos trabajamos en metros (a excepción de los planos de detalles) y no en centímetros o milímetros, finalmente entendió que era indiferente si decía metros o centímetros o milímetros con el autocad…
… a eso de la 1 y pico llegamos y entramos a casa como quien huye de la lluvia…

martes, agosto 01, 2006